Expandir su empresa a Italia: lo que debe saber

¿Está pensando en expandir su negocio a Italia? Esto es lo que necesita saber para abrir una sucursal local.

Este memorando ofrece una visión general de los principales requisitos legales y procedimentales para establecer una sucursal en Italia de una empresa extranjera.

La apertura de una sucursal en Italia está regulada por el Código Civil italiano, que establece requisitos específicos para las empresas extranjeras que desean ampliar sus operaciones en el mercado italiano. La sucursal es una opción tanto para establecer una presencia económica en Italia como para contratar personal residente.

Los costes de constitución suelen ser ligeramente inferiores a los necesarios para crear una filial italiana. Sin embargo, a diferencia de una filial, la sucursal no tiene personalidad jurídica propia respecto a la empresa matriz. Por lo tanto, la empresa extranjera sigue siendo plenamente responsable de las actividades de la sucursal y debe proporcionar los recursos y el apoyo financiero necesarios.

La sucursal puede emitir facturas, contratar personal y tener una sede registrada en Italia.
Está sujeta a la normativa italiana en materia fiscal y societaria, incluida la obligación de presentar la declaración anual del impuesto sobre sociedades. Además, si contrata personal en Italia, la gestión de nóminas debe cumplir con la legislación laboral y fiscal italiana, garantizando el cálculo y pago correcto de las contribuciones y retenciones a las autoridades competentes.

Principales requisitos para establecer una sucursal en Italia

Para constituir una sucursal en Italia, se deben cumplir las siguientes formalidades:

  • Verificación del objeto social: es necesario comprobar que el objeto social de la empresa extranjera permite la apertura de una sucursal; en caso contrario, deberá modificarse para incluir la actividad que se desea realizar en Italia.
  • Resolución societaria: el órgano competente de la empresa extranjera (consejo de administración o junta de socios, según las normas internas) debe adoptar una resolución que contemple, entre otros aspectos:
    (i) la apertura de la sucursal,
    (ii) el nombramiento del/de los representante/s de la sucursal en Italia con indicación de sus poderes,
    (iii) la designación de un domicilio legal en Italia,
    (iv) el otorgamiento de poderes a una persona autorizada para comparecer ante un notario italiano para el depósito de la resolución (el poder puede otorgarse por separado).
  • Depósito de la resolución ante un notario italiano: la resolución debe ser autenticada, traducida al italiano con traducción jurada y depositada en un acta notarial ante un notario italiano.
  • Registro en el Registro de Empresas (Registro delle Imprese): la sucursal debe inscribirse en el Registro de Empresas italiano. Normalmente, esta inscripción la realiza el mismo notario. También debe presentarse una copia certificada de los estatutos de la empresa extranjera, acompañada de una traducción jurada al italiano.
  • PEC (Correo Electrónico Certificado): el PEC es un sistema de correo electrónico legalmente reconocido en Italia que proporciona prueba de envío y recepción, equivalente a una carta certificada con acuse de recibo. Todas las empresas – incluidas las sucursales – deben tener una dirección PEC registrada en el Registro de Empresas.
  • Registro fiscal: la sucursal debe registrarse ante la Agencia Tributaria italiana para el pago del impuesto sobre sociedades y el IVA, si corresponde. Esto incluye la obtención de un código fiscal y un número de IVA, así como el registro ante el INPS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) y el INAIL (Instituto Nacional de Seguros contra Accidentes de Trabajo).
  • Cuenta bancaria: se recomienda abrir una cuenta bancaria empresarial en una entidad italiana (o extranjera que opere en Italia), para facilitar los pagos fiscales mediante formularios F24, que no son compatibles con cuentas bancarias extranjeras.
  • Contratación de personal: si la sucursal tiene previsto contratar personal extranjero, deben revisarse y cumplirse previamente todas las formalidades migratorias aplicables.

El procedimiento de constitución suele tardar entre dos semanas y un mes, dependiendo de la rapidez con la que se recopilen y entreguen los documentos requeridos al notario italiano.

Si desea profundizar en el tema, estaremos encantados de atenderle. ¿Ha enfrentado desafíos similares al expandirse internacionalmente? Cuéntenos — estamos abiertos al diálogo.

Romina Protto and Andrea Russo

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